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Hermosillo, Sonora

Hay que saber reconocer los aciertos

Septiembre 14
2017

 En esta vida es muy importante ser crítico, y nunca está de más desconfiar de los motivos ocultos detrás de las decisiones políticas. Si los ratones sospecharan del contexto en el que se encuentra el delicioso queso que tienen frente a ellos, seguramente la pensaran dos veces antes de comérselo. Sin embargo, por esta vez bajare la guardia, y daré el beneficio de la duda a la más reciente modificación a los estatutos del Partido Revolucionario Institucional.

Todo comenzó el 12 de agosto de 2017, en la Asamblea XXII que llevó acabo el PRI.

En aquel entonces nadie podía prever lo que aconteció, pues se decretó una modificación a los estatutos internos del partido, de los cuales se destacan dos.

En primer lugar, se elimina el candado que prohibía al partido postular a cualquier candidato que no fuera militante del partido; lo que estoy seguro nos dará mucho de que hablar mas adelante.

La segunda modificación resulta más trascendente en este momento, pues prohíbe "los chapulines".

Y, ¿qué es un famoso chapulín?

Es un término populista ampliamente utilizado en la cultura mexicana, para referirse a una persona oportunista, ósea al que brinca. En este caso el chapulín político, no es otro que el plurinominal, que hace su modus vivendi de ocupar un cargo como diputado y después senador sin embargo estos nunca han sido elegidos por el pueblo o votados, no obstante, si se ve beneficiado por los altos salarios y prestaciones que percibe la clase política.

Pues bien, aplausos para el tricolor que en esta ocasión realizo un acertado análisis de los deseos de la ciudadanía. Pero como siempre, no todo fue alegría en este cuento, y muy al propio estilo de la política mexicana, un par de incongruentes consejeros del Instituto Nacional Electoral se opusieron a la modificación, argumentando inconstitucionalidad.

La consejera Adriana Favela y los consejeros Marco Antonio Baños, Benito Nacif y Enrique Andrade se opusieron a dichas modificaciones pues consideraron que la medida tomada por el PRI se contrapone al derecho constitucional de todo ciudadano para ser votado.

¡Vaya barbaridad jurídica!, los consejeros se olvidan de que los plurinominales no son votados, si no son cuidadosamente seleccionados por sus méritos propios  es decir el famoso dedazo o bien se cobran los favores políticos.

El consejero Marco Antonio Baños, defendió su punto de vista diciendo: "fue considerado, en forma mayoritaria por la Comisión, como no procedente en atención a que implica una norma restrictiva de derechos de carácter político".

Ahora bien, si existe cierta lógica jurídica detrás de la opinión de los consejeros que se manifestaron en contra, pero desde una perspectiva muy rigorista es imperativo que todo servidor público que realice su actuar guiado por criterios que puedan operar en el mundo real, tal cual es, sin rebuscados recovecos legales.

Por su parte, algunos miembros de la fracción priista que propuso la modificación al reglamento calificaron de incongruente el razonamiento de los consejeros, toda vez que las nuevas disposiciones solamente evitan que alguien viaje de cámara a cámara de forma inmediata, sin atravesar un periodo de elección popular. Es decir, el diputado o senador plurinominal priista, que desee un cargo, tendrá que buscarlo por la vía democrática.

 Afortunadamente, y pese a la negativa de los consejeros mencionados anteriormente, el pasado 8 de septiembre de 2017 el consejero presidente Lorenzo Córdova, junto con los consejeros Ciro Murayama, Pamela San Martín, José Roberto Ruiz Saldaña, Dania Ravel y Claudia Zavala lograron la mayoría, y oficialmente el INE aprobó con 6 votos a favor y 4 en contra, las modificaciones del Artículo 212 de los Estatutos del Partido Revolucionario Institucional, para declarar constitucional dicha medida.

Por esta vez tengo que decir: bien por el PRI, bien por el INE.   

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